Las recientes primarias del Partido Revolucionario Moderno (PRM) han dejado una marca indeleble en el panorama político dominicano. Como miembro activo del PRM y un apasionado defensor de la democracia, me gustaría compartir mis reflexiones sobre este proceso electoral.

Uno de los aspectos más notables fue el nivel de participación. Inicialmente, se esperaban entre 400,000 y 500,000 votantes. Sin embargo, se superaron todas las expectativas al alcanzar más de un millón de votos. Esta sorprendente participación en unas elecciones con padrón cerrado,es un testimonio del compromiso y la pasión de las bases del PRM por el cambio que representa el presidente Luis Abinader y su visión de futuro para el país.

Es importante destacar que el proceso de primarias se llevó a cabo de manera ejemplar. La Junta Central Electoral desempeñó un papel fundamental en garantizar un proceso organizado y justo. Más allá de los resultados, el hecho de que las primarias se desarrollaran sin incidentes significativos es una prueba de la madurez democrática de nuestro partido y la sociedad dominicana en su conjunto.

Las primarias reafirmaron el liderazgo indiscutible del presidente Luis Abinader en el PRM quien obtuvo más del 90% de los votos, una señal clara de que la mayoría de los perremeístas están satisfechos con su gestión y confían en su liderazgo. Es importante subrayar que, a pesar de su amplio apoyo, el presidente Abinader optó por el método de primarias, demostrando su compromiso con la democracia interna y su disposición a enfrentar cualquier disidencia dentro del partido.

En cualquier proceso electoral, es natural que haya candidatos que no logren el respaldo de las bases, sin embargo, estos mostraron un alto grado de madurez al reconocer de inmediato la victoria de sus contrincantes, un gesto que debe ser elogiado. Uno de los temas debatidos es la  ̈baja participación ̈ en las primarias, que representó aproximadamente el 33% del padrón electoral del partido. Es importante contextualizar este número ya que en procesos internos de partido con padrón cerrado, es común que la participación sea menor que en elecciones generales. Superar el 30% en este contexto es un logro significativo. Lejos de interpretarse como un descontento generalizado, más bien, demuestra el compromiso de una parte importante de la militancia con el partido y su proceso de selección de candidatos.

Las primarias del PRM han dejado claro que nuestro partido se encuentra en un momento de unidad y fortaleza. La alta participación, el liderazgo de Luis Abinader y las reacciones de los precandidatos derrotados son indicativos de la salud de nuestra democracia interna. A medida que nos preparamos para las elecciones generales de 2024, vemos estos comicios como un buen indicador de los resultados del próximo año.

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