OPINIÓN, ANDRÉS AYBAR BÁEZ, PARA 7 SEGUNDOS.- El reciente asesinato de un chofer de camión de basura en Santiago no puede ni debe pasar como un hecho más.

Un trabajador.
Un padre de cuatro hijos.
Un hombre que salía a ganarse la vida dignamente.

Todo comenzó con un leve roce en la vía…
y terminó en una cacería.

Una turba de motoristas, amparada en un peligroso sentido de “solidaridad”, activó el mismo lema que hoy vemos exhibido sin pudor en sus chalecos:
“Un golpe a uno, un golpe a to!!”.

Y así actuaron: como manada.

Lo persiguieron.
Intentó refugiarse en el Palacio de Justicia…
y ni siquiera allí encontró protección.

Una puñalada.
Abandonado.
Desangrándose… sin que nadie interviniera.

Y ahí perdimos mucho más que una vida:
le arrebataron a cuatro niños su padre,
y a la sociedad, un hombre trabajador.

La pregunta es inevitable:
¿Dónde está la autoridad?
¿Quién regula este caos?
¿Vale más el cálculo político o el respaldo electoral que la vida humana?

Cuando una consigna se convierte en excusa para la violencia colectiva, dejamos de ser sociedad… y empezamos a ser cómplices.

Esta imagen no es solo una fotografía.
Es un símbolo.

Un reflejo de lo que somos…
y una advertencia de lo que podemos llegar a ser si no reaccionamos.

Es momento de actuar.
Es momento de rescatar la dignidad humana.