WASHINGTON, D.C.- En su primer día de retorno a la presidencia, Donald Trump ha activado el proceso para retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una medida que ya ejecutó durante su anterior mandato en 2020.

Justificando su decisión en el coste económico y su política de «priorizar a Estados Unidos», Trump argumentó que el país estaba aportando 500 millones de dólares anuales, en comparación con los 39 millones que paga China, un país más grande en población.

La medida, anunciada junto con una revisión del gasto en ayuda exterior, ha generado preocupación en la comunidad científica, que teme un retroceso significativo en la lucha contra enfermedades globales como el VIH, la malaria y la tuberculosis.

Además, expertos advierten que la salida de EE.UU. de la OMS podría debilitar la capacidad mundial de respuesta ante nuevas pandemias, al interrumpir la financiación y la colaboración técnica de uno de los principales donantes de la organización.

Respuesta de la OMS a la orden ejecutiva

Sobre la OMS y Estados Unidos

La OMS, fundada en 1948 con la participación de Estados Unidos, coordina respuestas globales a emergencias sanitarias, proporciona asistencia a países en desarrollo, distribuye vacunas y establece directrices sobre diversas afecciones médicas. Lawrence Gostin, director del Centro Colaborador de la OMS en la Universidad de Georgetown, calificó la decisión de “una herida mortal” para los esfuerzos globales en salud pública.

El impacto económico será devastador para la OMS, que recibe de EE.UU. entre 160 y 815 millones de dólares anuales, representando una parte significativa de su presupuesto operativo de entre 2,000 y 3,000 millones de dólares. La pérdida de estos fondos podría paralizar programas esenciales, como la erradicación de la polio y la investigación de nuevas amenazas víricas.

Esta acción revierte la decisión del expresidente Joe Biden, quien restauró la participación de EE.UU. en la OMS al asumir el cargo en 2021. La OMS ha lamentado profundamente la retirada y recordó el papel fundador y crucial de Estados Unidos en el organismo.

La resolución para adherir a EE.UU. a la OMS, aprobada por el Congreso en 1948, establece un plazo de preaviso de un año para concretar la retirada. Durante ese tiempo, la comunidad internacional seguirá atenta al impacto de esta decisión, que pone en jaque la cooperación global frente a futuras crisis sanitarias.