El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue trasladado en secreto a otra aeronave durante su salida de Turquía tras la cumbre de la OTAN, como parte de un operativo de seguridad diseñado para dificultar que una posible amenaza iraní pudiera identificar el avión en el que viajaba el mandatario, según reportes de medios estadounidenses.
La operación, revelada semanas después del viaje, incluyó una maniobra poco habitual: Trump abandonó discretamente el avión presidencial que públicamente se había anunciado como el utilizado para su regreso y fue llevado hasta una aeronave militar más pequeña mediante un vehículo utilizado para transportar suministros y personal en el aeropuerto.
El Air Force One que los periodistas y parte del personal de la Casa Blanca creían que transportaba al presidente continuó su recorrido hacia Reino Unido, funcionando en la práctica como una aeronave señuelo. Mientras tanto, el avión militar que llevaba a Trump voló hacia la base británica de Mildenhall.
De acuerdo con los reportes, la decisión habría sido tomada después de que los servicios de inteligencia detectaran una amenaza creíble contra Trump atribuida a Irán. La estrategia buscaba impedir que los potenciales atacantes pudieran determinar con certeza cuál de las aeronaves llevaba al presidente.
La salida de Turquía ya había generado interrogantes debido al repentino cambio de avión. En ese momento, Trump negó que existiera una amenaza específica relacionada con el Air Force One y explicó que el cambio respondía a que el nuevo avión presidencial debía hacer una parada en Reino Unido para ser mostrado a militares estadounidenses.
Sin embargo, al ser consultado sobre las posibles amenazas iraníes contra su aeronave, el mandatario declaró que siempre enfrenta ese tipo de riesgos y recordó que, según sus propias palabras, ocupa el primer lugar en la lista de objetivos de Irán.
La operación también habría incluido medidas destinadas a limitar la visibilidad de los movimientos del avión. Los periodistas que viajaban en el antiguo Air Force One recibieron instrucciones de mantener cerradas las persianas de las ventanillas durante parte del trayecto.
El episodio se produce en medio de las crecientes preocupaciones sobre la seguridad del nuevo avión presidencial donado por Qatar, que Trump utilizó para llegar a Turquía. Posteriormente, la aeronave fue sometida a trabajos adicionales para incorporar mejoras de seguridad.
