Este viernes, durante la Cumbre Prioritaria del FII celebrada en Miami, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó las acciones militares de su país en Venezuela e Irán y afirmó que el próximo objetivo sería Cuba, lo que incrementa la tensión sobre la isla en medio de una profunda crisis económica y social.
En su discurso, Trump señaló: “Construí estas grandes Fuerzas Armadas. Dije: nunca tendrán que usarlas, pero a veces hay que usarlas”. Acto seguido añadió que Cuba sería la siguiente, aunque pidió a los medios “fingir” que no había revelado esa información. «Cuba es la siguiente, por cierto, pero finjan que no dije eso… medios, por favor ignoren esa declaración. Muchas gracias. Cuba es la siguiente», afirmó.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esa postura en una intervención realizada más temprano en París, durante una reunión de Ministros Exteriores del G7. Allí insistió en la necesidad de un cambio de régimen en Cuba, argumentando que la economía de la isla no puede transformarse sin modificar su sistema de gobierno. Rubio cuestionó además la viabilidad de invertir en un país comunista, señalando que bajo el liderazgo actual “el pueblo cubano sufre” y que la nación es incapaz de integrarse al siglo XXI.
Estas declaraciones se producen en un contexto en el que Cuba atraviesa una de las crisis más severas de su historia reciente.
