La Agencia Espacial Europea (ESA) y el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA confirmaron que una tormenta geomagnética de nivel G4 (severa) está afectando la Tierra desde esta mañana y alcanzará su pico máximo entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves.

El fenómeno fue provocado por dos llamaradas solares de clase X, las más intensas en la escala, registradas a comienzos de la semana. Estas explosiones liberaron enormes eyecciones de masa coronal (CME) que viajaron a más de 1.500 kilómetros por segundo antes de chocar contra el campo magnético terrestre.

Posibles efectos tecnológicos

Según la ESA, el evento podría provocar interrupciones temporales en las comunicaciones por radio, errores en los sistemas de posicionamiento global (GPS) y alteraciones en satélites y redes eléctricas. Los operadores de infraestructuras críticas y empresas de telecomunicaciones se mantienen en alerta.

La NOAA advirtió además que la tormenta puede inducir corrientes eléctricas en transformadores y equipos de alta tensión, especialmente en latitudes altas, donde los efectos geomagnéticos son más intensos.

Auroras visibles en zonas inusuales

Como efecto visual, se espera que las auroras boreales sean visibles mucho más al sur de lo habitual. En Europa, podrían observarse desde países como Alemania, Francia o el norte de España, mientras que en América podrían alcanzar partes de Estados Unidos, Canadá y el Cono Sur.

Los especialistas recalcan que la tormenta no representa peligro para la población, ya que la atmósfera terrestre y el campo magnético actúan como escudos naturales frente a la radiación solar.

Sin embargo, recomiendan a los operadores de aviación, sistemas de navegación y servicios eléctricos mantener protocolos preventivos durante las próximas 48 horas, mientras el campo geomagnético terrestre se estabiliza.