Una persona murió y otras 21 resultaron heridas de bala en un tiroteo ocurrido este miércoles en Kansas City (EE.UU.), donde se celebraba un desfile por el campeonato de los Kansas City Chiefs en el Super Bowl del domingo pasado.

Los disparos se produjeron alrededor de las 14:00 local a las afueras de la estación Union Station, cerca de donde decenas de miles de personas se reunieron para ver el desfile del campeonato de los Chiefs.

La cifra de víctimas fue confirmada por la jefa de policía, Stacey Graves, en una conferencia de prensa. «Todavía se está determinando el número de disparos, el tiempo entre las detonaciones, el motivo… todo está en una investigación en curso», dijo Graves.

De las víctimas, 15 sufrieron lesiones que ponían en peligro sus vidas, mientras que el resto presentaba heridas leves, según informó el jefe de los bomberos, Ross Grundyson. Además, la jefa de policía, Stacey Graves, agregó que tres personas fueron detenidas y están siendo interrogadas. El hospital infantil Children’s Mercy reportó que ingresaron 11 víctimas, nueve de ellas menores de edad.

El alcalde Quinton Lucas, quien presenció el caos tras los disparos, indicó que los jugadores estuvieron a salvo. Aseguró que la ciudad hará una «investigación completa y exhaustiva» y llevará a los responsables ante la justicia.

A través de un comunicado, Biden también reflexionó sobre el problema de violencia con armas de fuego en el país. «Los eventos de hoy deberían conmovernos, estremecernos, avergonzarnos para actuar», dijo, pidiendo una reforma para las armas y un veto a los fusiles de asalto en Estados Unidos.

La organización Kansas City Chiefs dijo estar «verdaderamente triste» por la violencia del miércoles. Agregó que jugadores, cuerpo técnico y el resto del personal, así como sus familiares, estaban a salvo.