Luego de que circularan rumores sobre la supuesta muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, a causa de los bombardeos de Estados Unidos e Israel, las calles de Teherán se llenaron de gritos de júbilo.
Según testigos informaron que, alrededor de las 11:00 de la noche, los residentes de varios barrios de la capital iraní comenzaron a aplaudir y festejar, ante la información. Asimismo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había afirmado poco antes que existían «muchos indicios» de que Jamenei había muerto durante los ataques. Aunque no hubo confirmación oficial por parte de las autoridades iraníes, los rumores se difundieron rápidamente, que desataron diversas reacciones tanto dentro de Irán como a nivel internacional.
A pesar de las celebraciones en las calles, el gobierno de Irán no se pronunció oficialmente sobre el estado de salud del ayatolá. La falta de información concreta y las versiones contradictorias sobre los hechos mantuvieron la incertidumbre sobre la veracidad de los rumores.
Mientras tanto, la situación continúa siendo tensa, con los bombardeos de Estados Unidos e Israel intensificando las tensiones en la región.
