Washington, D.C. – El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Departamento de Estado de Estados Unidos aún no han llegado a un acuerdo sobre la fecha exacta en la que comenzará a aplicarse la llamada “Tasa de Integridad” de 250 dólares a los solicitantes de visas de turismo y otras categorías.
Esta nueva tarifa fue aprobada a inicios de julio como parte del presupuesto federal impulsado durante la administración del expresidente Donald Trump, y se contempla que entre en vigor en el año fiscal 2026, que comienza en octubre de 2025. Sin embargo, ambas agencias federales aún discuten quién será el responsable de su implementación y cómo se realizará el cobro.
“El Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional aún deben coordinarse para poner en marcha la medida. Todavía falta bastante para que se anuncien los detalles”, indicó la fuente.
¿Qué establece la disposición?
Según lo dispuesto en la legislación, la tarifa inicial será de 250 dólares, aunque el DHS podría aumentarla en el futuro si lo considera necesario. El monto recaudado por este concepto —excepto el que sea reembolsado— se depositará en el fondo general del Tesoro de los Estados Unidos.
Los solicitantes de visa solo podrán recibir un reembolso de la tasa si cumplen con ciertos requisitos, entre ellos:
- Haber respetado todas las condiciones de la visa otorgada,
- No haber realizado trabajos no autorizados durante su estadía,
- Y no haber violado ninguna norma migratoria.
¿A quién afectará?
La medida afectará a solicitantes de visas de no inmigrante, como las visas de turismo (B1/B2), además de otras categorías aún no especificadas. Aunque no se ha anunciado un calendario oficial de implementación, se espera que más detalles sean publicados en los próximos meses, a medida que avancen las coordinaciones entre los departamentos involucrados.
Esta iniciativa ha generado inquietud entre potenciales solicitantes, especialmente en América Latina, donde el costo de la visa representa ya una inversión significativa.
