CIENCIA.- Un creciente número de investigaciones médicas está señalando que el tamaño del cuello puede convertirse en un indicador temprano de problemas de salud graves, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes y trastornos del sueño. Expertos advierten que una circunferencia de cuello más ancha puede representar riesgos incluso en personas con un índice de masa corporal (IMC) considerado saludable.
El IMC, aunque ampliamente utilizado, tiene limitaciones: no distingue entre grasa y músculo ni muestra dónde se almacena la grasa. La acumulación en la zona superior del cuerpo es considerada más peligrosa, pues libera con mayor facilidad ácidos grasos, hormonas e inflamación al torrente sanguíneo, lo que incrementa la resistencia a la insulina y el riesgo de complicaciones metabólicas.
Cuello más grueso y la diabetes tipo 2
Diversos estudios han vinculado un cuello más grueso con la diabetes tipo 2, la diabetes gestacional y la apnea obstructiva del sueño, trastorno que interrumpe la respiración durante el descanso. Médicos incluso utilizan la medición del cuello como apoyo en el diagnóstico de este padecimiento. Asimismo, investigaciones han encontrado una relación con disfunción eréctil y, de forma más alarmante, con problemas cardiovasculares como hipertensión, triglicéridos altos y bajos niveles de colesterol HDL.
En 2022, un estudio asoció el grosor del cuello con mayor riesgo de fibrilación auricular, condición que altera el ritmo cardíaco y aumenta la posibilidad de sufrir derrames cerebrales, coágulos, insuficiencia cardíaca o muerte prematura. Estos hallazgos se mantuvieron aun tras ajustar por factores como IMC y peso, siendo más notorios en personas con obesidad.
En Estados Unidos, donde dos de cada cinco adultos y uno de cada cinco niños presentan obesidad, los expertos consideran que la circunferencia del cuello podría ser una herramienta sencilla para evaluar riesgos. Aunque no existe consenso oficial, se considera que un cuello grande supera las 17 pulgadas en hombres y 15.5 en mujeres.
Especialistas recomiendan no sustituir los chequeos médicos por esta medida, sino verla como un complemento útil, especialmente en embarazadas o personas con obesidad, quienes a menudo enfrentan dificultades al medir la cintura. Medir el cuello solo requiere una cinta métrica colocada en la parte más estrecha, ajustada pero sin presión.
