La solicitud de la defensa de los imputados en el caso Jet Set, que buscaba realizar un nuevo peritaje a las ruinas del establecimiento colapsado en abril de 2025, fue rechazada por el tribunal.
La petición, presentada como parte de la estrategia de los acusados, fue declarada inadmisible por la instancia judicial, lo que generó reacciones encontradas entre las partes.
El abogado de las víctimas, Plutarco Jáquez, valoró la decisión como insuficiente, pues a su juicio lo correcto habría sido rechazar la solicitud en el fondo para impedir que la defensa pueda reintroducirla más adelante. «El tribunal la declaró inadmisible, pero eso deja abierta la posibilidad de que vuelvan a someterla», advirtió.
Jáquez insistió en que la intención de los querellantes era cerrar definitivamente esa vía procesal, evitando que los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del centro de diversión, utilicen el recurso como mecanismo dilatorio.
La acusación del Ministerio Público contra los Espaillat es de carácter penal y civil. Se les imputa homicidio involuntario, golpes y heridas involuntarias, así como negligencia grave e imprudencia, al considerar que actuaron con irresponsabilidad al no intervenir la estructura del inmueble pese a las advertencias sobre su deterioro.
El expediente sostiene que el techo del Jet Set fue sobrecargado durante más de una década con equipos de climatización pesados y tinacos de agua, sin estudios técnicos que garantizaran su resistencia. Además, se documentan filtraciones y desprendimientos de escombros que fueron ignorados o reparados de manera improvisada para reducir costos.
Según el Ministerio Público, el colapso no fue un accidente inevitable, sino el resultado de años de descuido y advertencias desatendidas, incluso una alerta emitida apenas un día antes del evento fatal en el que se presentaba el merenguero Rubby Pérez. La tragedia dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas, convirtiéndose en uno de los episodios más dolorosos de la vida nocturna dominicana.
