El sismo de magnitud 5,1 que sacudió la provincia de Chupaca, en la región Junín de la sierra central de Perú, seguido por una réplica de 3,7 dejó al menos seis personas fallecidas y más de treinta heridas, además de cuantiosos daños materiales.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) confirmó las víctimas mortales y detalló que 26 heridos ya recibieron el alta médica, mientras otros seis permanecen hospitalizados. El viceministro de Salud, Henry Rebaza, aseguró que se ha desplegado un centenar de profesionales de la salud en la zona y que se enviará más personal especializado junto a un hospital móvil para atender a los afectados.
Los movimientos telúricos se registraron la noche del sábado, con epicentro en Chongos Bajo, distrito que resultó ser el más golpeado. Allí se reportaron viviendas destruidas, daños en hospitales y afectaciones en la infraestructura eléctrica y turística. Monumentos históricos como la cruz de Cani Cruz de Chongos Alto y el antiguo convento de Santiago de León también sufrieron derrumbes.
El presidente interino de Perú, José María Balcázar, declaró que su gobierno está “actuando con rapidez” y que la ayuda ya está en manos de las autoridades locales. Confirmó que el primer ministro Luis Arroyo y el ministro de Defensa Amadeo Flores viajaron a Junín para coordinar la asistencia y que él mismo planea visitar la zona en cuanto reciba el informe completo.
La presidenta electa, Keiko Fujimori, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió al Ejecutivo mantener todos los esfuerzos para proteger a la población y brindar apoyo oportuno a los damnificados.
El país permanece en alerta mientras brigadas de rescate y equipos de evaluación continúan trabajando en las zonas afectadas, en medio de la solidaridad nacional hacia las comunidades golpeadas por la tragedia.
