Singapur. — El Gobierno de Singapur anunció este jueves un endurecimiento de sus leyes contra el vapeo, que entrará en vigor el 1 de septiembre, y que contempla hasta 20 años de cárcel y un máximo de 15 golpes de vara para quienes importen o distribuyan vapeadores que contengan etomidato, un potente anestésico detectado en dispositivos electrónicos tipo Kpod.
El ministro de Salud, Ong Ye Kung, explicó que la medida busca frenar el consumo de estas sustancias, consideradas por las autoridades una “puerta de entrada al abuso de drogas”. El etomidato dejará de estar regulado bajo la Ley de Venenos y pasará a clasificarse como droga Clase C en la Ley de Uso Indebido de Drogas, lo que habilita penas más severas tanto para usuarios como para proveedores.
Castigos para proveedores y usuarios
- Importadores: entre 3 y 20 años de prisión y de 5 a 15 latigazos.
- Distribuidores y vendedores: entre 2 y 10 años de cárcel y de 2 a 5 latigazos.
- Consumidores: multas de hasta S $700 en la primera infracción y programas obligatorios de rehabilitación en caso de reincidencia. Quienes consuman vapeadores con etomidato enfrentarán sanciones adicionales, como supervisión prolongada o internamiento en centros de rehabilitación de drogas.
Una medida temporal con impacto inmediato
El Ministerio de Salud informó que la clasificación del etomidato como droga tendrá una vigencia provisional de seis meses, mientras se diseña un marco legal más amplio para enfrentar el problema del vapeo en el país.
La decisión responde a un aumento de incautaciones de vapeadores adulterados. Según datos oficiales, en julio el etomidato estaba presente en uno de cada tres dispositivos decomisados, aunque la cifra bajó a 12 % tras el anuncio de controles más estrictos.
Con este movimiento, Singapur reafirma su política de tolerancia cero hacia el consumo de drogas y el uso de vapeadores, considerada una amenaza tanto para la salud pública como para la seguridad de los jóvenes.
