El caso del autoproclamado profeta ghanés Ebo Noah sigue dando de qué hablar, esta vez porque uno de sus seguidores incendió un arca equivocada al sentirse engañado por la posposición del fin del mundo “pautada” para el pasado 25 de diciembre.
Noah, quien había convencido a sus fieles de que un gran diluvio estaba por llegar, anunció a última hora que «Dios cambió de opinión y nos dio más tiempo para terminar la flota de arca». La revelación generó desconcierto entre sus seguidores, muchos de los cuales ya habían vendido sus pertenencias y se encontraban en el lugar de construcción esperando el supuesto cataclismo.
La frustración se hizo evidente: creyentes con boletos en mano y expectativas rotas comenzaron a cuestionar la credibilidad del líder espiritual. En contraste, Noah fue visto desplazándose en un lujoso Mercedes-Benz Clase B W247, lo que aumentó las críticas sobre su estilo de vida frente al sacrificio de sus seguidores.
Este llevó a que uno de los seguidores, en un acto de protesta, incendió un arca creyendo que pertenecía al profeta. Sin embargo, más tarde se descubrió que el barco destruido no tenía relación alguna con Ebo Noah.
