El padre Ulide García, misionero del Sagrado Corazón y párroco del santuario, desmintió los rumores que señalaban que las bombas lacrimógenas lanzadas durante la madrugada del pasado 20 fueron dirigidas contra la puerta del templo. Según explicó, el hecho ocurrió en las inmediaciones del parque cercano, con el propósito de dispersar desórdenes y mantener el orden público.

El sacerdote indicó que, de acuerdo con la información recibida de personas que se encontraban despiertas en ese momento, el incidente no afectó a los feligreses ni se produjo dentro del santuario. «Quiero dejar claro que no fue en la puerta del santuario, como se ha querido decir, sino a unos metros de aquí, en el parque», puntualizó.

Asimismo, García señaló que en ocasiones se exagera la información, lo que contribuye a generar confusión entre la comunidad.

Por su parte, el Coronel Sánchez Mejía, comandante del Departamento de la Policía Nacional, agradeció al párroco por sus aclaraciones y destacó la importancia de su testimonio para esclarecer los hechos y evitar malentendidos.