El río Sena ha creado una historia fascinante que muestra las diversas facetas de la historia de París a lo largo de los siglos. Este canal ha sido testigo de acontecimientos que han dejado una marca duradera en la identidad de la Ciudad de la Luz desde la Edad Media hasta la actualidad.
Las orillas del Sena en París fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1991 por la UNESCO, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Pasando por la Plaza de la Concordia, el Grand Palais, la catedral de Notre-Dame y el museo del Louvre hasta la Torre Eiffel, en la ribera se puede apreciar la historia de la ciudad además Ocho millones de visitantes recorren el río cada año, lo que lo convierte en uno de los lugares más concurridos.
Prohibido nadar desde hace cien años
Los atletas del 2024 fueron los primeros en volver a nadar en sus aguas después de un siglo de prohibición, el río capital de París albergará competencias olímpicas. Antes de 1923, cuando se prohibió el acceso a las aguas por ley, los habitantes de París practicaban la natación en el río, organizaban competencias de natación como La Travesía de París y construían embarcaciones para brindar baños calientes.
Pierre Rabadán, subalcalde de París a cargo de los Juegos Olímpicos, declaró: «Cuando la gente vea a los atletas nadando en el Sena sin problemas de salud, se sentirán seguros de sí mismos para volver al río.» «Es nuestro aporte para el futuro».
Pero todo dio un giro cuando el Comité Olímpico de el retiro de su equipo de la competencia de relevo mixto del triatlón de los Juegos Olímpicos de París, luego que una de sus competidoras que nadó en el río Sena sufriera “una enfermedad”.
Claire Michel, que participó del triatlón femenino, “desafortunadamente está enferma y es por eso que tanto ella como nosotros decidimos retirarnos de la competición”, informaron en un comunicado.
No solo eso…
Tambien el triatleta Tyler Mislawchuk vomitó en la llegada de la prueba de triatlón masculino después de nadar en el río Sena. Con la contaminación que puede provocar colitis hemorrágica y diarrea como gran preocupación en los días previos, un calor abrasador en plena ola de calor en París y tras un esfuerzo mayúsculo, Mislawchuk no pudo contener su malestar y vomitó delante de todas las cámaras y del público que se agolpaba en la prueba.
«Di todo lo que tenía. Venía de romperme el talón de Aquiles, traumatismos, esguinces… estoy orgulloso de los que hice. Quería más que estar en el décimo puesto, pero di todo lo que tenía dentro de mí, especialmente tras estos tres años tan duros». Las cámaras preguntaron a Mislawchuk cómo se encontraba después de ver cómo vomitaba nada más cruzar la línea de meta.
«¿Vomité una vez? No, vomité 10 veces», reveló el triatleta. «Los últimos cuatro kilómetros fueron mortales y empecé a encontrarme mal y a tener mucho calor», explicó a diversos medios de comunicación tras finalizar la prueba. En sus terceros Juegos Olímpicos y tras pasar un auténtico calvario de lesiones, el canadiense se mostró muy contento de poder entrar en el TOP10.
Este martes producto de la contaminación en este río los organizadores suspendieron los entrenamientos por quinta ocasión debido a que el nivel de bacterias fecales presentes en el agua superan los límites permitidos por las normas deportivas. Esta desición fue tomada a tan solo un día despues de que se llevó a cabo el triatlón mixto, en este mismo lugar.
¿Qué dicen los organizadores de los Juegos?
Los organizadores informaron que aunque el maratón de natación pudiera trasladarse a otro lugar, «están muy seguros» de que el Sena sería que acogería estas pruebas: «No tiene sentido dar crédito a noticias falsas. Ningún atleta enfermó por bañarse en el Sena. Dejemos de prestar atención y de permitir que continúen estas ‘fake news’ cuando se ha demostrado que son falsas. El Sena ha sido limpiado. (…) No entiendo que se diga que no funciona», afirmó Anne Hidalgo, alcaldesa de París.
