El tiroteo ocurrido este miércoles en el pleno centro de Washington puso a un afgano de 29 años bajo la lupa de Estados Unidos. Se trata de Rahmanullah Lakanwal, quien llegó al país en 2021, cuando los militares estadounidenses se retiraron de Afganistán.
Ese proceso, conocido como Operación Aliados Bienvenida, permitió el reasentamiento de más de 190,000 personas, según el Departamento de Estado. Su caso, en principio, no se diferenciaba de miles de compatriotas que buscaban refugio tras el regreso del Talibán al poder, hasta que cometió el hecho que terminó con la vida de dos Guardias nacionales estadounidenses.
Antes de abandonar Afganistán, trabajó para una fuerza asociada al Gobierno estadounidense. De acuerdo con Fox News, su colaboración habría incluido tareas relacionadas con la CIA, información respaldada por el exdirector de la agencia, John Ratcliffe. Este aseguró que la administración de Joe Biden autorizó su entrada al país “debido a su trabajo previo con el Gobierno estadounidense, incluida la CIA”. Según Ratcliffe, esa relación terminó poco después de la evacuación.
