SANTO DOMINGO, R.D.- República Dominicana cuenta por primera vez con un catálogo nacional estandarizado para la identificación individual de manatíes del Gran Caribe (Trichechus manatus manatus), una herramienta científica que permitirá dar seguimiento a la población de esta especie y fortalecer las estrategias de conservación.
Los resultados fueron presentados en la nota científica «Primer catálogo nacional de fotoidentificación del manatí del Gran Caribe (Trichechus manatus manatus) en la República Dominicana mediante el uso de drones», publicada en julio de 2026 en la revista Novitates Caribaea. La investigación fue desarrollada por especialistas de la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (Fundemar).
El estudio empleó la técnica de fotoidentificación, que permite reconocer a cada ejemplar mediante cicatrices, patrones de pigmentación, mutilaciones y otras características anatómicas visibles. De esta forma, los investigadores pueden identificar nuevamente a un mismo individuo en distintos momentos y lugares para analizar sus desplazamientos, comportamiento y uso del hábitat.
La investigadora Rita I. Sellares-Blasco destacó la importancia de mantener un monitoreo continuo. «Es fundamental dar continuidad al monitoreo y realizar levantamientos periódicos que permitan seguir la trayectoria de los individuos y evaluar cómo evolucionan las poblaciones a lo largo de los años«, afirmó.
Sobre el proceso para catálogo de Manatíes
Entre mayo de 2023 y diciembre de 2025, el equipo realizó 611 vuelos con drones en 11 localidades costeras donde existe presencia recurrente de manatíes, entre ellas Manzanillo, Estero Hondo, Luperón, Las Terrenas, Sabana de la Mar, Miches, Bayahíbe, Barahona y Pedernales.
Durante ese período se registraron 179 avistamientos, siendo Las Terrenas la localidad con mayor número de observaciones, seguida por Puerto Viejo, Estero Hondo y el Club Náutico de Barahona. El proyecto también incorporó fotografías obtenidas entre 2021 y 2023 durante el censo nacional de manatíes, además de imágenes aportadas por buzos.
Tras revisar más de 18,000 fotografías, los investigadores seleccionaron 66 imágenes con la calidad necesaria para el análisis. Inicialmente identificaron 48 ejemplares, aunque finalmente 45 fueron incorporados al catálogo nacional, mientras que tres fueron descartados por no contar con rasgos suficientemente distintivos para futuras comparaciones.
Cada manatí recibió un código alfanumérico único compuesto por las letras TMRD y una numeración consecutiva.
La investigación determinó que la cola constituye la principal referencia para distinguir a los individuos, ya que el 73 % de las marcas diagnósticas utilizadas se localizaron en esa parte del cuerpo. Entre ellas predominan cortes, muescas, bifurcaciones, cicatrices y patrones de pigmentación, algunos compatibles con impactos de hélices de embarcaciones, información que contribuirá a mejorar las medidas de protección de esta especie amenazada en el país.
