La tripulación del buque de la Guardia Costera Donald Horsley repatrió el martes a 28 migrantes hacia República Dominicana, después de la intercepción de una embarcación improvisada sobrecargada en las aguas del Pasaje de la Mona, frente a la costa occidental de Puerto Rico.

Durante un patrullaje marítimo el lunes, la tripulación de un avión HC-144 Ocean Sentry de la Guardia Costera identificó una embarcación sospechosa en las aguas del Pasaje de Mona, aproximadamente a 65 millas náuticas al noroeste de Aguadilla, Puerto Rico. Los vigilantes de la Guardia Costera desviaron al buque Paul Clark para interceptar la embarcación sobrecargada, logrando detenerla con éxito. Tras la intercepción, la tripulación del buque Paul Clark embarcó a salvo a los migrantes y luego los transfirió al buque de la Guardia Costera Donald Horsley para su repatriación.

Entre los migrantes repatriados, se encontraba uno con una orden de arresto vigente en República Dominicana por homicidio. La mayoría de los migrantes eran ciudadanos dominicanos, junto con un venezolano y un haitiano, quienes fueron repatriados a un buque de la Armada de la República Dominicana frente a Punta Cana, República Dominicana.

El Comandante Gerard Wenk, jefe de respuesta del Sector San Juan, destacó la frecuencia de los viajes de migración irregular ilegal en embarcaciones improvisadas sobrecargadas y sin equipo de salvamento. Advierte sobre los peligros de estos viajes, señalando que muchas veces los migrantes no son conscientes del riesgo hasta que es demasiado tarde, y hace un llamado a evitar lanzarse al mar, ya que podría salvar vidas.