SANTIAGO — El ingeniero Héctor Lora fue recientemente desvinculado de la directiva del Patronato Cibaeño contra el Cáncer, tras permanecer por siete años en el liderazgo de la institución de forma, según denuncias, irregular. La acción fue ejecutada en coordinación con el Ministerio Público luego de que una asamblea eligiera una nueva junta directiva, y ante la resistencia de Lora a abandonar las oficinas de la entidad.
El conflicto se intensificó con revelaciones sobre manejos duales en la institución. Lora fungía simultáneamente como presidente y tesorero del Patronato, algo que alimentó las acusaciones de malversación, nepotismo, despidos injustificados y otras irregularidades.
Intervención del Ministerio Público y nueva directiva
Durante los últimos días, el Ministerio Público intervino las instalaciones del Instituto Oncológico Regional del Cibao, con el objetivo de hacer efectiva la sucesión en el mando a la nueva directiva electa. Se ordenó la desocupación de áreas administrativas clave para que el nuevo equipo asuma funciones sin obstáculos.
La nueva directiva está encabezada por el doctor Iván Alexis Mercader Mateo, electo presidente en la asamblea extraordinaria. Mercader ha denunciado que la gestión encabezada por Lora durante los últimos siete años fue “completamente ilegal”, acusándola de operar con falta de transparencia, privatización de servicios y ausencia de rendición de cuentas.
Por su parte, Lora ha rechazado estas acusaciones. Durante las tensiones, aseguró que la asamblea que nombró la nueva directiva fue “paralela” y carece de validez legal. Se le atribuye haber calificado la acción como un “asalto a la institución” por parte de quienes, según él, no son miembros válidos del Patronato.
Denuncias de crisis institucional y cancelaciones en el Oncológico
El conflicto no es sólo administrativo: médicos y personal denuncian que la gestión centralizada de Lora ha derivado en una crisis de institucionalidad. El Colegio Médico Dominicano (CMD), seccional Santiago, denunció cancelaciones arbitrarias de médicos y renuncias masivas, afirmando que la institución ha sido manejada como “clínica privada disfrazada de entidad pública”.
Un caso emblemático es el del oncólogo Juan Vila Reynoso, quien afirmó que fue destituido tras denunciar irregularidades y acusó a Lora de constituir un “feudo familiar” dentro del centro. Vila aseguró que los familiares de Lora figuran en la nómina institucional, lo cual comprometería la transparencia.
La nueva directiva denuncia que para impedir el acceso a datos administrativos, durante la transición se “apagó el sistema y tumbaron el internet” en el centro, obstaculizando el acceso a nóminas y estados financieros.
Declaraciones de Lora y la defensa de su gestión
En su defensa, Lora sostiene que su nombramiento como presidente se hizo mediante una asamblea en 2018 y que los estatutos fueron reformados en 2021 para establecer períodos de cuatro años, lo que justificaría su permanencia. Afirmó también que el instituto mantiene un carácter solidario, con cerca del 80 % de sus servicios ofrecidos bajo régimen subsidiado, y negó que haya privatización.
Lora ha defendido que gracias a convenios con cooperativas y apoyo institucional, muchos pacientes pueden acceder a servicios sin costo adicional.
