La Cámara de Diputados decidió este viernes posponer para la próxima legislatura ordinaria el conocimiento de la reforma al Código de Trabajo, ante la imposibilidad de lograr acuerdos entre los sectores empresarial y laboral. La iniciativa, depositada en octubre de 2024 y aprobada en dos lecturas por el Senado, permanece estancada en la Cámara Baja.

El presidente de los diputados, Alfredo Pacheco, explicó que existen entre 10 y 12 puntos sensibles en los que no se ha alcanzado consenso, incluyendo las multas contra empresarios que incumplan con el pago de la cesantía y los plazos legales en los juicios laborales. Aunque gran parte del articulado cuenta con respaldo, Pacheco advirtió que los aspectos pendientes “son lo suficientemente delicados” como para aprobarlos sin un mayor debate.

Durante las últimas semanas, la Comisión de Trabajo escuchó por separado a representantes empresariales y sindicales, evidenciando las diferencias que han frenado la aprobación definitiva. El diputado Mélido Mercedes, presidente de dicha comisión, confirmó que la cesantía no forma parte de las discusiones actuales, pese a ser una demanda histórica del sector empresarial.

Pacheco recordó que el proyecto no perime y seguirá su curso legislativo a partir del 27 de febrero. En caso de que los sectores involucrados no logren acuerdos, advirtió que el Congreso “asumirá su responsabilidad de decidir y avanzar” con la aprobación del nuevo Código de Trabajo, buscando equilibrar los intereses de trabajadores y empleadores.