Como parte de las medidas presentadas por el Gobierno dominicano para enfrentar los efectos de la desaceleración económica internacional, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, propuso la eliminación definitiva de los anticipos del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Con esta reforma, el 78 % de las microempresas dejarán de pagar cuotas mensuales y pasarán a un esquema simplificado de tres pagos al año, similar al de las personas físicas.

El plan también contempla una amnistía de deudas tributarias, con el objetivo de limpiar el historial de los contribuyentes y facilitar su reinserción en el nuevo sistema. En el ámbito agropecuario, se otorgará rango de ley a la eliminación de anticipos e impuestos a los activos, mientras que el Régimen Simplificado de Tributación (RST) ampliará sus umbrales hasta los 30 millones de pesos, incentivando la formalización de pequeños negocios.

De acuerdo con las autoridades, esta medida, una de las más reclamadas por el sector empresarial, busca fortalecer el aparato productivo, dinamizar la economía y ofrecer un respiro financiero a miles de emprendedores que sostienen gran parte del empleo en el país.

¿Qué son los anticipos?

Los anticipos del ISR son pagos adelantados que las empresas deben realizar a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) tomando como referencia los impuestos liquidados o los ingresos de períodos anteriores. Aunque ese dinero se descuenta de la declaración anual, obliga a los negocios a disponer de recursos durante todo el año, lo que representa una carga financiera significativa para las microempresas.