La controversia por el futuro del antiguo local de la discoteca Jet Set continúa, luego de que sus propietarios reiteraran su rechazo a la demolición de la estructura restante.

A través de un acto de alguacil, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, junto a la empresa Inversiones E y L, S. R. L., notificaron formalmente a la Procuraduría Fiscal del Distrito Nacional y a la Dirección General de Persecución del Ministerio Público su oposición a que se derribe lo que queda del inmueble, argumentando que la demolición podría impedir la realización de peritajes técnicos necesarios para esclarecer las causas del colapso ocurrido en abril de 2025.

En el documento, los propietarios insistieron en que se preserve la edificación y los escombros, pues consideran que son elementos indispensables para un análisis estructural independiente. Para ello, propusieron al ingeniero José M. Lockhart como perito técnico, con el fin de determinar las condiciones que generaron el desplome del establecimiento.

Los Espaillat recordaron que desde el 29 de abril de 2025 han solicitado la conservación del inmueble, reiterando sus peticiones en junio y julio del mismo año, sin recibir respuesta oficial. Sin embargo, un informe preliminar del Ministerio Público recomendó la demolición inmediata de la estructura, lo que motivó a los propietarios a presentar una oposición formal en julio.

El caso ha pasado por distintas instancias judiciales, desde el Tercer Juzgado de la Instrucción hasta el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, tras declararse el cese de competencia. En ese contexto, los dueños del inmueble anunciaron que volverán a presentar la solicitud de peritaje dentro del plazo establecido por el nuevo Código Procesal Penal.

Finalmente, reiteraron su rechazo a cualquier intento de demolición, modificación o remoción de los elementos estructurales, advirtiendo que estas acciones podrían frustrar la ejecución del peritaje solicitado y afectar sus derechos en el proceso judicial.