El último trabajo musical del cantante estadounidense de ascendencia dominicana, Prince Royce, lleva por título «Llamada Pérdida», un nombre que encierra significados profundos y diversos. Este álbum especial marca una nueva etapa en la carrera del artista, donde se sumerge en una exploración sonora que abarca diferentes estilos, pero donde la bachata sigue siendo el eje central.
Para Prince Royce, «Llamada Pérdida» representa la dificultad de no expresar algo, optando a veces por el silencio como respuesta. Esta producción musical es más que un simple conjunto de canciones; es un viaje emocional que refleja su crecimiento artístico en la industria, desde sus comienzos hace 14 años con éxitos como «Stand by me» y «La carretera».
El álbum cuenta con una impresionante lista de colaboraciones internacionales, incluyendo artistas como Paloma Mami de Chile, María Becerra de Argentina, Luis Miguel del Amargue y Ala Jaza de República Dominicana, El Alfa, Nicky Jam y Jay Wheleer de Puerto Rico, y Gabito Ballesteros de México.
A través de 23 canciones, Prince Royce nos lleva por un viaje musical que abarca desde la bachata hasta la música típica, el género urbano y el corrido tumbado. Este proyecto no solo es una expresión artística, sino también una forma de conectar culturas a través de la bachata.
Durante la promoción del álbum, surgió la cuestión sobre su relación con otros artistas bachateros como Frank Reyes y Romeo Santos. Prince Royce dejó claro su respeto por Reyes y aclaró que nunca se autodenominó «príncipe de la bachata». Respecto a la comparación con Romeo Santos, reconoció que es algo común en la industria y que, aunque puede haber rivalidad, también es motivo de orgullo representar a República Dominicana en la música.
En resumen, «Llamada Pérdida» es un álbum cargado de emociones y diversidad musical, que marca una nueva etapa en la carrera de Prince Royce y que refleja su evolución como artista.
