Brasil se une a la lista de países que han optado por no permitir el uso de celulares en las aulas, pues Luiz Inácio Lula da Silva, el actual presidente de Brasil, aprobó este lunes una ley que prohíbe el uso de estos artefactos en las escuelas públicas y privadas.
La normativa, que entrará en vigor en pleno 2025, no es exclusiva del horario de clases, sino que se extiende a los tiempos de recreo. Siendo contemplado el uso de celulares cuando sea con «fines pedagógicos» y bajo la supervisión de los profesores.
Esta nueva ley de Brasil es justificada por estudios que han detectado problemas de rendimiento académico atribuidos al uso de los teléfonos, sobre todo en las clases. Por lo que la prohibición será aplicada en toda la educación básica, incluyendo los niveles de: preescolar, primario y secundario.
Lula lo considera como una medida «absolutamente necesaria», ya que «el ser humano nació para vivir en comunidad» y precisa «abrazos, miradas y atención».
Con esta medida Brasil se suma a países como Francia, Reino Unido, España, Bélgica, Australia, Canadá, e Italia, quienes ya han implementado leyes y regulaciones para restringir el uso de celulares en los centros de educativos.
El uso excesivo de los celulares ha sido asociado con diversos problemas, como el aislamiento social, la distracción, la disminución de la atención y la reducción de la calidad del sueño. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado su preocupación por los efectos negativos del uso excesivo de estos dispositivos en la salud física y mental de los menores. De hecho, la directora de la División de Políticas y Sistemas de Salud de la OMS, Natasha Azzopardi Muscat, sugirió la necesidad de establecer nuevas normas para regular el uso de dispositivos digitales.
«Tal vez necesitemos pensar en dónde es apropiado utilizar los dispositivos digitales, y tal vez también sea hora de comenzar a pensar en lugares donde no se deberían usar ciertos dispositivos», afirmó.
Es importante tomar estas medidas ya que según expertos a través del tiempo han descubierto que durante la infancia y adolescencia el cerebro de un ser humano al estar en pleno desarrollo resulta más que necesario para el crecimiento intelectual, emocional y social que los estudiantes estén expuestos a interacciones positivas y afecto, estimulación sensorial real, sueño de calidad, actividades físicas, apegos seguros y relaciones sociales; lo que puede ser obstaculizado por el uso de dicho aparato.
A pesar de que los celulares, así como muchas herramientas tecnológicas, resultan útiles en el contexto educativo, el uso excesivo de estos acaba perjudicando el bienestar de las personas, especialmente en la infancia y adolescencia.
Basándonos en las recomendaciones y lo que ha dicho la ciencia respecto al uso de dispositivos móviles o pantallas, sería un gran avanse que otros países se sigan sumando a las medidas tomadas por el presidente de Brasil.
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