Este viernes, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró con una caída del 3.74 %, situándose en 69.23 dólares por barril, en una semana marcada por la tensión en el estrecho de Ormuz. Los contratos de futuros para agosto, referencia en el mercado estadounidense, retrocedieron 2.69 dólares respecto al cierre anterior, acumulando un descenso semanal del 10.8 %.

Un carguero con bandera de Singapur fue atacado cerca de las costas de Omán, lo que llevó a Irán a insistir en que los buques deben seguir las rutas autorizadas por la República Islámica. Según el Wall Street Journal, la Guardia Revolucionaria iraní habría disparado contra el puente de mando del navío, aunque el ataque no dejó víctimas.

Tras el hecho, la Organización Marítima Internacional (OMI) suspendió temporalmente su plan de evacuación de barcos en la zona, que ya había permitido sacar a salvo a unos 2,500 marineros de un total de 11,000 varados en el golfo Pérsico. El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, explicó que la pausa busca reorganizar la estrategia y evitar riesgos adicionales.

El estrecho de Ormuz, por donde circulaba cerca del 20 % del suministro mundial de crudo antes del conflicto, sigue siendo el centro de atención de los operadores. Datos de la plataforma Kpler indican que en junio el tránsito de petróleo por la zona se ha elevado a 4.9 millones de barriles diarios.

En paralelo, la Administración de Información Energética de EE.UU. reportó una caída de 6.1 millones de barriles en las reservas comerciales, que se ubican ahora en 412.1 millones, lo que añade presión a un mercado ya condicionado por la incertidumbre geopolítica.