Widelina Castillo, mentora de Coherencia Estratégica. — Durante años hemos asociado esta temporada con marrones, beige, vino, negro y tonos tierra. Colores profundos y elegantes que siguen formando parte de su esencia. Sin embargo, el otoño 2026 amplía el panorama: esta vez, la temporada se vive Full Color.
Las propuestas internacionales de color y las colecciones otoño-invierno 2026–2027 presentan una paleta más expresiva. Los tonos tierra permanecen, pero comparten protagonismo con púrpuras, verdes, azules intensos, rojos, amarillos, turquesas y melocotones.
El otoño no abandona sus colores. Amplía su paleta.
Los clásicos se renuevan
El marrón continúa siendo esencial, ahora enriquecido por tonalidades como cacao, canela, coñac y castaño. A su lado, el borgoña conserva su lugar: profundo, elegante y capaz de demostrar que un clásico también puede sentirse actual.
Púrpura y verde toman protagonismo
El púrpura aparece desde versiones frescas hasta tonalidades profundas como berenjena y púrpura real. Aporta intensidad y sofisticación, tanto acompañado de neutros como en combinaciones más atrevidas con rojo.
El verde también amplía sus posibilidades: profundo, luminoso o acercándose al azul. Ese verde azulado aporta una alternativa contemporánea a los tonos oscuros tradicionales, mientras las versiones más vivas introducen energía.
El otoño se enciende
El azul eléctrico, el rojo vibrante y los amarillos suaves, como el amarillo mantequilla, rompen con la idea de que los meses más frescos deben apagar nuestro guardarropa.
No sustituyen los tonos tradicionales: los complementan. Un azul intenso puede convivir con marrón; el rojo, con borgoña o púrpura; y un amarillo suave puede iluminar los tonos más profundos.
Turquesa y melocotón: la sorpresa
Dos de las incorporaciones más inesperadas son el turquesa y el melocotón. Colores asociados tradicionalmente con temporadas cálidas encuentran ahora una nueva lectura: el primero aporta frescura e intensidad; el segundo, una calidez más luminosa.
Su presencia confirma que las antiguas fronteras del color comienzan a desdibujarse.
Full Color, sin excesos
La riqueza de la temporada también está en las combinaciones: cacao con azul intenso, borgoña con rosa suave, púrpura con rojo o verdes profundos acompañados de crema.
Y estar Full Color no significa utilizar todos los colores a la vez. Una prenda protagonista, una cartera, unos zapatos o una combinación diferente pueden transformar lo que ya tenemos.
El color tiene esa capacidad: hacer que lo conocido vuelva a sentirse nuevo.
Este otoño, los clásicos permanecen, pero comparten escenario con una paleta más luminosa, inesperada y expresiva.
Profundo y luminoso. Elegante, pero menos predecible. Clásico, pero dispuesto a jugar.
Lista para el otoño. Esta vez, Full Color.
