Las autoridades están llevando a cabo una operación llamada «Caimán» para desmantelar cinco redes de narcotráfico que operan en la región sur del país. Estas organizaciones reciben envíos de cocaína desde Venezuela y Colombia a través de rutas marítimas. En la operación participaron 481 miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y las Fuerzas Armadas, así como más de 40 fiscales. El objetivo era arrestar a líderes, transportistas, y colaboradores de estas redes, que cuentan con el respaldo de carteles sudamericanos.
Barahona, en la costa sur, ha sido un punto clave para estas actividades ilícitas. A pesar de los esfuerzos previos de las autoridades para desarticular estructuras de narcotráfico en la zona, estas redes han persistido y se han fortalecido. Algunos de los individuos buscados en esta operación tienen vínculos con narcotraficantes anteriores de la región.
La región sur ha superado a la región este en términos de tráfico de drogas en los últimos años, debido a la relativa facilidad para introducir grandes cantidades de droga en la zona. La Operación Caimán ha llevado a múltiples arrestos, incluyendo el de una mujer de 78 años que supuestamente dirigía una red de narcotráfico que abastecía a distribuidores locales de cocaína en Santo Domingo.
Las autoridades mantienen el hermetismo sobre los nombres de los detenidos mientras preparan las solicitudes de medidas coercitivas. Además, se ha desplegado una avanzada tecnología para combatir estas organizaciones criminales, y se ha contado con el apoyo de agencias antinarcóticos internacionales como la DEA y el Comando Sur de Estados Unidos.
Además, la DNCD confiscó un importante cargamento de marihuana en el Aeropuerto Internacional del Cibao, en Santiago, como parte de un operativo separado. Este hallazgo subraya los esfuerzos continuos de las autoridades para combatir el tráfico de drogas en múltiples frentes.
