Las redes criminales que operan entre Haití y Jamaica utilizan el tráfico de drogas como mecanismo para obtener armas de fuego, una práctica que mantiene activos los canales de abastecimiento de grupos delictivos en el Caribe, según un informe del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Haití.
El documento, presentado en septiembre de 2026 ante el Consejo de Seguridad, recoge información suministrada por las autoridades jamaicanas en julio de este año y advierte que el intercambio de estupefacientes por armamento sigue siendo una de las principales vías mediante las cuales las bandas de Jamaica consiguen armas ilegales.
De acuerdo con el informe, las autoridades jamaicanas han incautado un total de 51 armas de fuego que presentan marcas de identificación de la Policía Nacional Haitiana. La cifra aumentó en tres respecto al reporte anterior.
El Panel señala que, aunque disminuyó ligeramente la frecuencia de los viajes marítimos utilizados para el tráfico, las redes continúan operando. La reducción es atribuida a la presión ejercida por los organismos de seguridad de Jamaica y otros países de la región, así como a los daños ocasionados por el huracán Melissa a las zonas de cultivo de marihuana en Jamaica a finales de 2025.
Incautan cannabis valorado en US$3.8 millones
El informe también documenta una operación realizada el 30 de abril de 2026, cuando la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó una embarcación frente a Môle-Saint-Nicolas, en el noroeste de Haití, y ocupó aproximadamente 1,376 kilogramos de cannabis, valorados en unos 3.8 millones de dólares.
Durante el operativo fue detenido un ciudadano jamaicano, quien declaró que trabajaba como pescador y que había aceptado realizar el viaje por 10,000 dólares. Según su testimonio, otra persona de nacionalidad jamaicana era propietaria de la droga y había organizado el traslado.
El sospechoso y la sustancia incautada fueron entregados a las autoridades haitianas el 3 de mayo de 2026. El Panel indicó que otras tres personas que viajaban en la embarcación lograron escapar al lanzarse al mar durante la intervención.
Armas también proceden de redes de tráfico y desvíos
Más allá del intercambio de drogas por armas, el documento describe distintas vías de abastecimiento de las bandas haitianas. Entre ellas figuran las compras realizadas por particulares en Estados Unidos, el contrabando a través de redes transnacionales y la desviación de armamento y municiones de los depósitos de la Policía haitiana.
Los expertos documentaron además la presunta participación de agentes policiales haitianos en la venta ilegal de municiones a grupos armados. Según la investigación, algunos integrantes de una unidad policial del departamento de Artibonito habrían desviado cartuchos de sus existencias y vendido rifles semiautomáticos incautados a precios que oscilaban entre 5,000 y 8,000 dólares.
El informe advierte que las bandas mantienen su capacidad de adquirir armas y municiones pese al embargo impuesto por Naciones Unidas. Aunque Haití, República Dominicana y Estados Unidos han adoptado medidas para combatir el tráfico, el Panel considera que los esfuerzos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de las redes criminales.
Incautaciones incluyen operaciones en República Dominicana
El reporte también recopila decomisos de armas y municiones realizados entre octubre de 2022 y julio de 2026 en Haití, República Dominicana y Estados Unidos. Entre los casos documentados figuran operaciones en el puerto de Haina y actuaciones de las autoridades dominicanas en zonas fronterizas.
En uno de los casos destacados, ocurrido en febrero de 2025, las autoridades dominicanas incautaron un contenedor procedente de Estados Unidos que tenía como destino Haití y transportaba 23 armas de fuego y 36,000 cartuchos. De acuerdo con la investigación, el cargamento estaba destinado a las bandas 400 Mawozo y Canaan.
El Panel también documentó municiones de arsenales dominicanos que posteriormente aparecieron en manos de grupos armados haitianos. Las autoridades dominicanas informaron que en diciembre de 2025 un segundo teniente del Ejército fue detenido en San Juan de la Maguana junto a un ciudadano haitiano mientras transportaban 1,516 cartuchos en una motocicleta. El proceso judicial seguía en curso al momento de elaborarse el informe.
Los expertos concluyen que el tráfico de armas y drogas constituye un problema regional que requiere mayor coordinación entre los países involucrados, tanto para interceptar los cargamentos como para investigar las redes que los financian, transportan y distribuyen.
