La ola de frío extremo que azota a Estados Unidos ha dejado hasta el momento nueve fallecidos. Según reportes oficiales, la víctima más reciente fue un hombre encontrado en una gasolinera abandonada en Austin, Texas. En Nueva York se han registrado cinco muertes, dos en Luisiana y una en Michigan.

A medida que se intensifica el fenómeno, las heladas, nevadas y precipitaciones de aguanieve afectan cada vez más zonas del país. Más de veinte estados del centro, sur y este han activado protocolos de emergencia para enfrentar las condiciones adversas.

La tormenta invernal, que ya impacta cerca de dos tercios del territorio estadounidense, continúa desplazándose hacia el este y amenaza con extender sus efectos en los próximos días. Autoridades locales han advertido sobre el riesgo de carreteras bloqueadas y cortes de energía.

En varias ciudades, miles de residentes permanecen sin electricidad debido al colapso de las redes de suministro, mientras que aeropuertos reportan cancelaciones masivas de vuelos. Las autoridades instan a la población a mantenerse en refugios seguros y evitar desplazamientos innecesarios hasta que las condiciones mejoren.