Con el objetivo de mejorar la experiencia de viaje, el Metro de Santo Domingo ha puesto en marcha una nueva modalidad de pago que permite a los usuarios acceder al servicio utilizando tarjetas de crédito y débito.

La medida forma parte del proceso de modernización tecnológica del sistema y busca agilizar el ingreso a las estaciones, reducir las filas y ofrecer mayor comodidad al momento de pagar el pasaje. Para ello, se instalaron lectores electrónicos en los torniquetes, capaces de validar las tarjetas bancarias de manera rápida y segura.

Aunque la iniciativa promete eficiencia, en la práctica ha generado confusión. A diferencia de la tarjeta tradicional del Metro, que se valida tanto en la entrada como en la salida, el pago sin contacto solo funciona al ingresar, lo que deja dudas sobre el procedimiento de salida.

En algunos accesos se han colocado avisos en el piso para identificar los carriles destinados al pago con tarjetas bancarias, pero la señalización resulta poco visible y no explica claramente el funcionamiento del sistema. Esto ha provocado que muchos pasajeros continúen utilizando la tarjeta habitual, generando retrasos y obligando a la intervención del personal de asistencia.

Empleados consultados en estaciones donde ya se aplica el nuevo sistema reconocieron que la modalidad es reciente y que aún no cuentan con instrucciones precisas para orientar a los usuarios, lo que ha llevado a habilitar salidas alternativas en algunos casos.

La incorporación del pago sin contacto representa un paso hacia la modernización del transporte público, pero su implementación parcial evidencia la necesidad de ajustes técnicos, señalización más clara y capacitación del personal para garantizar una experiencia de viaje más eficiente y coherente con la nueva tecnología.