El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, aseguró que el país no enfrenta apagones generalizados, sino interrupciones puntuales vinculadas a la sobrecarga de circuitos y a deficiencias históricas en algunas redes de distribución.
Al responder a las quejas de la población, Marranzini sostuvo que la situación ha mejorado de manera significativa respecto a años anteriores y rechazó que exista una crisis eléctrica. «Yo no puedo hablar de apagones porque no hay apagones. Hay sistemas que se sobrecargan y cada vez es menos», afirmó.
El funcionario destacó que las incidencias seguirán reduciéndose gracias a las inversiones en generación y distribución. Este año se incorporarán 414 megavatios con el proyecto Energía 2000, mientras que en 2027 entrará en operación la planta San Felipe I, con 515 megavatios adicionales, además de sistemas de almacenamiento con baterías para suplir energía en horas de mayor demanda.
De cara a 2028, el sistema eléctrico nacional sumará 2,300 megavatios de energía de base, una capacidad que Marranzini comparó con más de tres centrales como Punta Catalina, lo que permitirá fortalecer la estabilidad del servicio.
Asimismo, indicó que las distribuidoras continúan ejecutando trabajos de modernización de redes, incluyendo el cambio de transformadores y la reconfiguración de circuitos, con el objetivo de reducir las interrupciones y garantizar un suministro más confiable en todo el país.
