Un hecho inusual se registró en Perú el martes pasado, cuando una mujer mayor permaneció 43 días con un clavo incrustado en la arteria carótida, el cual se introdujo en un trozo de chicharrón que ella consumió durante la celebración del cumpleaños de su hija.

El doctor Juan Cuipal, cirujano cardiovascular del Seguro Social de Salud, quien participó en la intervención quirúrgica, reveló en el programa matutino ‘Buenos Días Perú’ de Panamericana TV que a nivel global solo se han documentado menos de 10 casos similares.

La paciente, de 68 años, continuó su rutina diaria sin mayores contratiempos hasta que comenzó a experimentar una leve molestia y posteriormente presentó episodios de vómito con sangre. Fue entonces cuando buscó ayuda médica de inmediato, y en un hospital de Lima se prepararon para intervenirla de urgencia.

Durante la cirugía, que duró alrededor de tres horas, los médicos realizaron una incisión de aproximadamente cinco centímetros en el cuello para localizar la arteria afectada, con extremo cuidado para evitar la obstrucción de la irrigación sanguínea al cerebro debido a la formación de coágulos.

La arteria carótida es vital, ya que es la principal vía de transporte de sangre desde el corazón hacia la cabeza, existiendo cuatro arterias carótidas en total, dos a cada lado del cuello.

Afortunadamente, la paciente se recuperó satisfactoriamente de la cirugía y actualmente sigue siendo monitoreada semanalmente para detectar cualquier posible complicación. Ha podido retomar su vida cotidiana con normalidad.