El mundo del rock está de luto. El legendario cantante británico Ozzy Osbourne, conocido como el ‘Príncipe de las Tinieblas’ y líder de la icónica banda Black Sabbath, falleció este martes a los 76 años, según informó su familia en un comunicado.
«Es con una tristeza indescriptible que informamos del fallecimiento de nuestro querido Ozzy Osbourne esta mañana. Estaba con su familiares, rodeado de amor. Pedimos que respeten la privacidad de la familia», expresaron sus allegados.
Osbourne, quien fue diagnosticado con Parkinson en 2019, había estado lidiando con diversos problemas de salud en los últimos años. Su última presentación en vivo se celebró a principios de este mes en Birmingham, su ciudad natal, donde compartió escenario con varias leyendas de la música, cerrando con broche de oro una carrera que marcó la historia del heavy metal.
Ozzy Osbourne deja un legado imborrable como pionero del género y figura influyente en generaciones de músicos y fanáticos.
Un pionero del metal
Nacido como John Michael Osbourne el 3 de diciembre de 1948 en Birmingham, Inglaterra, Ozzy creció en una familia trabajadora y encontró en la música un refugio temprano.
Su vida cambió para siempre en 1968, cuando junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward formó Black Sabbath. La banda lanzó su primer álbum homónimo en 1970, dando origen a un sonido oscuro y denso que sería la piedra angular del heavy metal.
Temas como “Paranoid”, “Iron Man” y “War Pigs” no solo se convirtieron en himnos, sino que definieron toda una era. Osbourne, con su voz inconfundible, su carisma excéntrico y su presencia en escena casi sobrenatural, se convirtió en un ícono cultural y contracultural por igual.
Fue expulsado de Black Sabbath en 1979 por su conducta errática y consumo excesivo de drogas, pero lejos de desaparecer, lanzó una exitosa carrera solista que lo consolidó como leyenda. Su primer álbum en solitario, Blizzard of Ozz (1980), incluye clásicos como “Crazy Train” y “Mr. Crowley”, y marcó el inicio de una segunda etapa dorada.
