Moradores del sector La Piedra, ubicado entre La Caleta y San Antonio de Guerra, denunciaron una creciente situación de violencia e inseguridad que, aseguran, afecta a la comunidad desde hace aproximadamente dos años. Los residentes atribuyen estos hechos a la llegada de un supuesto pastor, quien según alegan dirige una casa de acogida para exreclusos. Afirman que algunas de estas personas generan desorden y actúan sin control, lo que ha incrementado el temor entre los comunitarios.
De acuerdo con testimonios ofrecidos por comunitarios, uno de los casos más delicados involucra una agresión contra un señor identificado como Marcelo Mateo. El hombre afirmó que fue atacado dentro de su propia casa, donde recibió golpes que le provocaron la pérdida de varias piezas dentales. También presenta lesiones en la cadera, una pierna y dificultades para caminar. Además, aseguró que su visión se ha visto afectada tras el hecho.
“Me dieron con una pistola. Perdí toda la dentadura, tengo golpes en la cintura, no puedo caminar bien y estoy perdiendo la visión. Estamos solos, no tenemos quien nos ampare”, expresó la víctima.
Asimismo, manifestó que ha buscado ayuda en distintas instituciones sin obtener respuesta. Indicó que acudió a destacamentos policiales y dependencias del Ministerio Público, pero, según su versión, no ha recibido protección. El afectado pidió la intervención de la ministra de Interior y Policía, ya que según afirma los residentes se sienten desamparados.
Los denunciantes también señalaron disputas por terrenos en la zona. Explican que el presunto pastor identificado como Luis Enrique Pierre de la Cruz asegura ser propietario de esas tierras, alegando una supuesta herencia familiar. Sin embargo, moradores sostienen que existen documentos que respaldan la titularidad de otros residentes.
Otra de las acusaciones menciona la presunta participación de varios individuos en agresiones colectivas. Vecinos describen un ambiente de amenazas y tensiones frecuentes, lo que ha alterado la convivencia en el área. La señora Carmen Leticia Caraballo expresó que muchas familias temen por su integridad. Señaló que la comunidad vive en “zozobra” ante posibles nuevos incidentes.
