La demolición de la vivienda de un anciano conocido como don Ñaño, en la comunidad de Bayacanes, en La Vega, ha causado indignación entre los residentes afectados por los trabajos de ampliación de la carretera Federico Basilis, quienes cuestionan las condiciones planteadas para la adquisición de los terrenos.
De acuerdo con las denuncias de los afectados, por los terrenos se les habría ofrecido un pago de RD$1,200 por metro cuadrado, monto que consideran insuficiente frente al impacto que representa perder sus propiedades.
Los comunitarios también aseguran que se les había planteado la posibilidad de reunirse con representantes del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), en Santo Domingo, para exponer sus inquietudes y buscar una solución. Sin embargo, según su versión, el encuentro no se concretó y la vivienda de don Ñaño fue derribada antes de que pudieran llegar a un entendimiento.
El caso ha puesto en el centro del debate las condiciones en que se desarrolla el proceso de liberación de terrenos para ejecutar la obra vial, así como la situación de las familias que deben abandonar sus propiedades.
La disputa ocurre en momentos en que el MOPC ha informado sobre avances en las negociaciones para la ampliación de la carretera Federico Basilis, que conecta a La Vega con Jarabacoa. El ministerio reportó que había procesado 67 acuerdos relacionados con terrenos requeridos para el proyecto y que algunos expedientes permanecían en la fase final de pago.
La institución también ha señalado que, en los casos donde no se alcanzaron acuerdos, se realizaron procedimientos para liberar los terrenos necesarios para continuar los trabajos. No obstante, la información publicada por el ministerio no permite establecer si el caso particular de don Ñaño figura entre los acuerdos procesados o entre los terrenos intervenidos sin consenso.
Los afectados esperan que las autoridades expliquen las condiciones de la compensación y atiendan sus reclamos, especialmente ante las consecuencias que el desalojo representa para las personas de edad avanzada.
Mientras continúa la ampliación de la carretera, la comunidad de Bayacanes reclama respuestas sobre lo ocurrido y una explicación acerca de las medidas previstas para atender a quienes han perdido sus viviendas o enfrentan la salida de sus propiedades.
