Toshimitsu Motegi, ministro de Asuntos Exteriores de Japón, llamó este martes a su homólogo iraní, Abás Araqchí, para instar a garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz y avanzar en la liberación de un ciudadano japonés detenido en Irán.

En la conversación telefónica, Motegi pidió a Teherán participar de manera “sincera” en los esfuerzos diplomáticos y asegurar el paso seguro de todos los buques, incluidos los vinculados a Japón, según informó el Ministerio de Exteriores nipón.

Araqchí explicó la posición de Irán sobre el conflicto en la región y ambas partes acordaron mantener la comunicación, luego de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, expresara su disposición a sostener una cumbre con el liderazgo iraní.

El ministro japonés reiteró la necesidad de liberar al ciudadano japonés detenido, cuya identidad no ha sido confirmada oficialmente, aunque medios locales señalan que podría tratarse del redactor jefe de la cadena NHK en Teherán.

Horas después de la llamada, la agencia Kyodo reportó que el ciudadano fue liberado, citando fuentes gubernamentales anónimas. La detención había ocurrido desde enero.