El Ministerio Público presentó este martes acusación formal por terrorismo contra Ángel del Pino Cuya, también conocido como Ricardo Casas, ciudadano peruano señalado como responsable de una falsa amenaza de bomba que activó los protocolos de seguridad nacional en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), el pasado 6 de enero de 2026.

El órgano acusador solicitó prisión preventiva y la declaratoria de complejidad del proceso, al considerar la gravedad del hecho, el impacto en la seguridad del Estado, el riesgo de fuga, la posibilidad de obstrucción del proceso y la probabilidad de reincidencia.

De acuerdo con el expediente, el imputado realizó una llamada telefónica alertando sobre la supuesta presencia de un artefacto explosivo a bordo del vuelo CM299 de Copa Airlines con destino a Panamá, cuando la aeronave ya se encontraba en pleno trayecto. La alerta fue recibida a través del centro de atención de la empresa concesionaria del aeropuerto, lo que provocó la activación inmediata de los protocolos de emergencia.

Las autoridades detallan que Del Pino Cuya ofreció versiones contradictorias durante la llamada, identificándose inicialmente como gerente de un restaurante de alto perfil en el centro de Santo Domingo y asegurando que la información le había sido suministrada por un familiar. Posteriormente, cambió su relato y dijo que fue un amigo de la familia quien le proporcionó el dato. También afirmó ser una persona procedente de Francia.

La falsa alarma obligó al retorno forzoso del avión, la evacuación controlada de los pasajeros, una inspección exhaustiva de la aeronave y del equipaje, además de la suspensión temporal de las operaciones aéreas en el AILA. Varios vuelos fueron desviados hacia los aeropuertos de Punta Cana y Santiago de los Caballeros.

En el operativo participaron el Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), organismos militares y otras agencias de seguridad del Estado. El incidente provocó una paralización aproximada de tres horas en las operaciones del aeropuerto y un significativo despliegue de recursos humanos y técnicos.

No se encontró ningún explosivo

Aunque no se encontró ningún explosivo, el Ministerio Público sostiene que la conducta encaja en el tipo penal de terrorismo, al tratarse de una acción deliberada destinada a generar pánico colectivo, alterar el orden público y afectar un servicio estratégico esencial como la aviación civil. El expediente incluye transcripciones de las llamadas, registros telefónicos certificados, informes técnicos de compañías de telecomunicaciones y reportes de inteligencia que vinculan directamente al imputado con la amenaza.

Asimismo, se establece que el acusado habría intentado borrar evidencias al cambiar el chip telefónico utilizado para realizar la llamada. Tras concluir los protocolos de seguridad, el vuelo CM299 pudo despegar nuevamente hacia Panamá alrededor de las 7:16 de la noche, aunque 19 pasajeros optaron por no abordar.

Del Pino Cuya fue arrestado el pasado 28 de enero en una vivienda del sector Los Girasoles, en el Distrito Nacional, y actualmente se encuentra recluido en la cárcel preventiva de San Luis. La audiencia para conocer la solicitud de medida de coerción fue fijada para este jueves 5 de febrero en el Palacio de Justicia de Santo Domingo Este.

El Ministerio Público calificó provisionalmente los hechos como violación a los artículos 3, 63 y 78 de la Ley 188-11 sobre Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil, así como a los artículos 11 y 30 de la Ley 267-08 sobre Terrorismo, delitos que podrían conllevar una pena de entre 30 y 40 años de prisión.