INGLATERRA.- Cientos de médicos de cabecera en Inglaterra expresaron preocupación por un posible sobrediagnóstico de condiciones de salud mental y por las crecientes dificultades para que sus pacientes accedan a servicios especializados, según una encuesta realizada por BBC News a más de 5,000 profesionales, de los cuales 752 respondieron.
Del total de participantes, 442 indicaron que creen que existe un problema de sobrediagnóstico, principalmente porque —afirman— se están medicalizando situaciones propias de la vida cotidiana. Ochenta y un médicos consideraron lo contrario: que los trastornos mentales están siendo subdiagnosticados.
Muchos médicos familiares (GP) coincidieron en que se ha olvidado que experiencias como el duelo, el estrés o un desengaño forman parte natural de la vida. Señalaron que clasificar estos estados como ansiedad o depresión puede desviar recursos de pacientes con necesidades graves. Algunos comentarios más críticos acusaron a ciertos pacientes de buscar diagnósticos de forma estratégica, aunque fueron minoría.
Los médicos también expresaron inquietud por la limitada disponibilidad de atención especializada. La mayoría señaló que los tiempos de espera y la falta de acceso obligan a los médicos familiares (GP) a asumir un rol mayor, incluso prescribiendo medicamentos como única alternativa. De hecho, 447 aseguraron que recetan antidepresivos de forma rutinaria porque sus pacientes no pueden acceder con rapidez a terapias psicológicas.
Los profesionales destacaron que los jóvenes de 19 a 34 años constituyen el grupo con mayor necesidad de apoyo emocional. Varios médicos familiares (GP) señalaron que, tras la pandemia de Covid-19, muchos jóvenes parecen menos resilientes y más enfocados en obtener diagnósticos que en desarrollar herramientas de afrontamiento.


Perspectiva de otros médicos familiares
Sin embargo, otros médicos sostuvieron que el problema central no es el exceso de diagnósticos, sino el acceso insuficiente a evaluaciones completas, sobre todo para condiciones como el autismo y el TDAH. En Inglaterra, unas 2.5 millones de personas tendrían TDAH, diagnosticadas o no, y algunos servicios del NHS han dejado de recibir nuevos pacientes por exceso de demanda.
Del total de encuestados, 508 afirmaron que rara vez —o nunca— hay suficiente apoyo de calidad en salud mental para adultos en sus zonas. La cifra sube a 640 médicos familiares cuando se trata del acceso para pacientes jóvenes. Uno calificó la situación como “una tragedia nacional”, mientras otro denunció que, en casos infantiles, solo se presta atención cuando la situación llega a niveles extremos.
La presidenta del Royal College of GPs, Victoria Tzortziou Brown, afirmó que los médicos enfrentan una “difícil balanza” entre evitar la medicalización de emociones normales y, a la vez, no desestimar problemas reales. El Ministerio de Salud inició esta semana una revisión independiente para analizar el aumento en la demanda de servicios de salud mental, autismo y TDAH, con el objetivo de proponer soluciones.
