Las voleibolistas dominicanas no solo se destacan por su destreza en la cancha, sino también por su belleza.

Hace cuatro años, en un reportaje realizado por LISTÍN DIARIO a la jugadora santiaguera María Victoria Bayo Martínez, se afirmaba que ella poseía cualidades más que suficientes para competir y potencialmente ganar el título de Miss República Dominicana.

El año pasado, la modelo y deportista decidió participar en «Miss Mundo Dominicana», y no sorprendió a nadie que se coronara con éxito.

Recientemente, María Victoria destacó al llegar al Top 12 entre 113 concursantes en Miss Mundo Internacional, celebrado en la India, donde quedó como la segunda mejor representante del continente americano, después de la brasileña Leticia Frota.

Además de su talento en concursos de belleza, María Victoria es conocida por su sorprendente parecido con la líbero y ex seleccionada nacional Winnifer Fernández, quien en 2017 fue reconocida como una de las 10 atletas más hermosas del mundo.

“La mamá de Winnifer dice que somos hermanas”, subraya.

El impresionante físico y el rostro angelical de «Vicky», como la llaman cariñosamente sus familiares y amigos, cautivaron a la agencia mundial One Management durante el concurso, llevándola a firmar un contrato de tres años.

“Aquí estoy con los valores que me dio el deporte y que he venido aplicando”, destaca la atleta de 24 años, 5´10 de estatura y unos grandes ojos negros que eclipsan.

“Los planes que vienen ahora son a nivel internacional, pero seguiré jugando voleibol donde el destino diga, donde Dios quiera”, declara.


«El deporte es mágico, me calma», afirma «Vicky», quien revela que durante los concursos de belleza se escapaba para liberar tensiones, a pesar de que estaba prohibido para las candidatas practicar cualquier deporte debido al riesgo de lesiones.

«Es mi pasión, lo que me ha dado todo. Puedo tener un dolor de cabeza y olvidarme del mundo cuando estoy en una cancha», destaca la Licenciada en Administración de Empresas, especializada en Negocios Internacionales, carrera que estudió en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra gracias a una beca obtenida a través del voleibol.