Aparatos que integran inteligencia artificial son ya capaces de guiar a un invidente, permitir que un parapléjico camine o que una persona con ELA avanzada pueda comunicarse, así mostraron este viernes varias compañías europeas y de EE.UU en la cumbre sobre IA que esta semana se celebra en Ginebra.

Siete empresas, en su mayoría emergentes, mostraron los avances que han logrado en materia de asistencia a discapacitados mediante IA en una rueda de prensa durante la Cumbre de la Inteligencia Artificial al Servicio del Bien que cada año organiza la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), una agencia de la ONU.

«Se muestran hoy aquí soluciones para que las personas puedan recuperar capacidades, cumplir propósitos en sus vidas y ser parte de la sociedad, porque la inteligencia artificial nos puede permitir tener vidas plenas», subrayó al comienzo de las demostraciones el subdirector de UIT, Tomas Lamanauskas.

En primer lugar, la compañía portuguesa Unbabel mostró su «Halo», una interfaz neuronal que mediante IA generativa transforma señales biométricas en lenguaje, lo que puede permitir a una persona sin capacidad de habla comunicarse por escrito o hasta emitir mensajes de voz que imita a la humana.

Vasco Pedro, consejero delegado de la compañía, explicó que esta nueva tecnología permite aumentar la rapidez de comunicación en personas que han perdido la capacidad de hablar: mientras Stephen Hawking podía expresar aproximadamente dos palabras por minuto con tecnologías anteriores, el Unbabel Halo puede ahora multiplicar por siete esta velocidad.

Andar con exoesqueleto

A continuación, la jugadora de tenis en silla de ruedas Charlotte Fairbank, quien tras un accidente quedó parapléjica hace 16 años, fue capaz de caminar en la rueda de prensa asistida por un exoesqueleto también dotado de IA y desarrollado por la firma francesa Wandercraft.

Para la asistencia a invidentes, una empresa con sede en Rumanía, .lumen, mostró unos visores que pueden ayudar a una persona a evitar obstáculos al caminar por la calle, algo que probaron también ante la audiencia de periodistas y curiosos con un voluntario que caminó entre ellos con los ojos vendados.

«Hemos replicado lo que un perro guía haría, pero en vez de tirar de tu mano sientes cómo el sistema, en tu cabeza, te guía para evitar los obstáculos a tu destino», explicó el consejero delegado de la compañía, Cornel Amariei, quien indicó que para este avance se han utilizado similares tecnologías a las probadas en la conducción autónoma, y que esperan comercializarlo el próximo año.

En la misma rueda de prensa, Chieko Asakawa, experta en accesibilidad para IBM e invidente desde los 14 años, mostró una creación similar, en este caso en forma de pequeña maleta con ruedas que utiliza sensores, cámaras y geolocalizadores para asistir al discapacitado visual.

IA para el bien, un objetivo en Ginebra

Estos y otros empresarios y expertos coincidieron en las ventajas que puede traer a la humanidad una tecnología que aún despierta recelos como es la inteligencia artificial, aquella en la que la máquina puede aprender y mejorar por sí misma.

«El mundo está muy emocionado por la IA generativa, por su habilidad para recrear el lenguaje, pero hay muchos otros modos en los que los humanos podemos interactuar, como el movimiento, las sensaciones, y tenemos que empoderar a las máquinas para que se adapten a las personas», destacó Olivier Oullier, responsable de la firma Inclusive Brains. 

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