Este sábado, miles de manifestantes salieron a las calles de Londres para expresar su rechazo a la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya cumple ocho días desde su inicio.

Con pancartas que decían «Dejen de bombardear Irán» y «No a la guerra en Irán», los participantes denunciaron que la ofensiva es «ilegal» y que «bombardear a iraníes no traerá libertad ni democracia». La marcha comenzó en las inmediaciones del Parlamento británico y avanzó hacia la embajada estadounidense, ubicada al sur de la ciudad.

Entre los manifestantes había ciudadanos de distintas edades y procedencias, incluyendo simpatizantes del régimen islámico de Teherán, quienes portaban imágenes del líder supremo iraní Ali Jameneí, fallecido en los ataques del pasado sábado.

Las consignas también se extendieron a la situación en Gaza, con gritos contra la guerra y llamados a detener la violencia en Medio Oriente.