El exadministrador de la Lotería Nacional, Luis Maisichell Dicent aseguró que el proceso judicial en su contra no solo lo afectó a él, sino que dejó profundas secuelas en su familia, especialmente en uno de sus hijos, quien, a pesar de los esfuerzos por mantenerlo al margen de la situación, terminó enterándose a través de las redes sociales y sufrió bullying en el colegio.
En un encuentro con la prensa, Dicent comentó que mientras los medios lo acusaban de delincuente todos publicaban su caso, pero tras su absolución el 31 de enero, ningún periódico destacó la sentencia que lo favoreció. Según él, la razón es que «eso no genera vistas». «Porque no se quiere la verdad, se quiere culpables, no se quiere paz, se quiere sangre, no se quiere silencio, se quiere ruido«, expresó.
Más allá de su situación personal, Dicent criticó la falta de respaldo político y la rapidez con que se le señaló desde Partido Revolucionario Moderno (PRM). Recordó que el presidente de esa organización, José Ignacio Paliza, habló públicamente de una posible expulsión apenas iniciaba el proceso, lo que él considera una reacción precipitada. «El PRM fue muy precoz al decir lo que dijo Paliza sobre una posible expulsión. Nunca me expulsaron, pero se habló de medidas disciplinarias sin esperar el resultado final», cuestionó.
Dicent explicó que, según lo que ha aprendido en su vida, la lealtad implica acompañar a un compañero en su proceso, escuchar su versión y esperar que la justicia determine la verdad. «A mí se me enseñó que, si usted es mi amigo y lo acusan, yo lo acompaño hasta que se demuestre la verdad. Si salió culpable, digo: eres culpable de lo que hiciste.», señaló destacando que con el no sucedió de esa manera.
El exadministrador insistió en que enfrentó el proceso sin pedir favores ni presiones externas. «Yo no le pedí ayuda a nadie, solo a Dios, a mis abogados, a mi familia y a mis amigos que me ayudaron a sobrevivir en Najayo. Después no le pedí cuenta a nadie, ni al presidente ni a nadie más. Desde donde yo vengo se me enseñó a enfrentar los problemas, no a ser cobarde», sostuvo.
Con estas declaraciones, Dicent busca reivindicar su nombre y visibilizar el costo humano que generan los procesos judiciales y mediáticos en las familias de los acusados, al tiempo que lanza críticas hacia su propio partido por no haberle acompañado en el momento más difícil. «Yo enfrenté mis problemas y estoy aquí, voy a seguir hasta donde tenga que seguir», concluyó.
