Por más que se anuncien mejoras y planes de expansión, los cortes de energía eléctrica siguen siendo parte del día a día del dominicano. En 2024, ni los sectores más céntricos del Distrito Nacional ni las zonas rurales y urbanas de Santiago escaparon a los apagones. Desde residenciales de alto nivel hasta barrios populares, todos registraron interrupciones del servicio.
Según datos de reportes oficiales de las distribuidoras Edesur, Edeeste y Edenorte, solo entre el Distrito Nacional y la provincia Santiago, los dominicanos pasaron más de 15,700 horas acumuladas sin energía eléctrica durante el año pasado.
La capital: más de 4,000 horas sin energía
En el Distrito Nacional, las empresas Edesur y Edeeste notificaron un total de 4,075.65 horas sin servicio, el equivalente a casi 170 días de oscuridad repartidos entre los distintos sectores de la ciudad.
Los barrios más golpeados fueron La Ciénaga, Los Guandules y Guachupita, con más de 218 horas acumuladas sin energía, seguidos por el Centro Olímpico (192.54 h), Gascue (173.45 h) y zonas como 24 de Abril, Capotillo, Espaillat, Luperón, Bolívar, Gualey y Las Cañitas, todas con más de 160 horas de apagones.
Mientras tanto, sectores como Ciudad Colonial, La Atarazana y Santa Bárbara apenas registraron 1.9 horas sin servicio en todo el año. También quedaron en la lista de los menos afectados Ágora Mall, Zona Universitaria y el Malecón Center, con interrupciones que no superaron las tres horas.
Santiago: la más afectada del país
La situación en Santiago fue todavía más crítica. Según los reportes de Edenorte, la provincia acumuló 11,653.33 horas sin electricidad en 2024, cifra que representa casi tres veces la registrada en la capital.
Los circuitos que abastecen a Los Montones, La Placeta, Mata Grande, Carrizal y otras zonas rurales encabezan la lista con 296.64 horas sin servicio. Les siguen comunidades como Inoa, El Rubio y Las 4 Esquinas, con 266.60 horas, y los sectores de Potrero, Boca de Mao y Amina (parcial), con 225.16 horas.
En contraste, los sectores urbanos de Santiago mostraron una realidad muy distinta: Las Colinas, Invi, Gurabito, Ensanche Libertad, Ensanche Bolívar y los alrededores del Colinas Mall registraron menos de 6 horas sin energía en todo el año.
Un mismo circuito, varios sectores
Tanto en la capital como en Santiago, un solo circuito eléctrico puede alimentar varios sectores, y en muchos casos los barrios aparecen repetidos en distintos registros. Según las distribuidoras, esta estructura responde a la necesidad de repartir la carga eléctrica y facilitar las maniobras de reconexión cuando ocurren fallas.
Por ejemplo, Ensanche Luperón y Villa Francisca están conectados a siete circuitos diferentes, mientras que Gascue figura en seis y Villa Juana, Capotillo y Ciudad Colonial, en cinco. Esto explica por qué algunos sectores pueden experimentar cortes simultáneos o incluso reportes duplicados en distintos listados.
Una realidad que no cambia
Los datos confirman una percepción ampliamente compartida: el servicio eléctrico dominicano sigue siendo irregular, incluso en las zonas que deberían tener suministro continuo.
Aunque las distribuidoras insisten en que los apagones programados son necesarios para mantenimiento o mejoras, lo cierto es que la estabilidad del servicio aún dista mucho de ser una realidad para la mayoría de los usuarios.
En 2024, los apagones no discriminaron por ubicación ni condición social: de los barrios más humildes hasta los centros financieros más modernos, todos pasaron por lo mismo —horas sin luz y con poca explicación.
