Desde el 15 de enero hasta el 31 de marzo es temporada de las Ballenas Jorobadas en Samaná, República Dominicana. Así lo informó el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, con la firma de la renovación de un acuerdo interinstitucional para garantizar la correcta gestión y desarrollo sostenible de esta actividad ecoturística.

Además de iniciar una de las temporadas más atractivas para el turismo dominicano, con esta firma se refuerza el compromiso del país con la conservación de la vida marina, el desarrollo sostenible y la promoción de un turismo ecológico responsable.

Las ballenas jorobadas son famosas por sus largas migraciones anuales. Viajan desde las aguas frías de las regiones polares, donde se alimentan, hacia las aguas más cálidas de los trópicos y subtrópicos, donde se reproducen y paren. Las autoridades medioambientales estiman que un 80% de la población total de ballenas jorobadas del Atlántico Norte ha nacido en el espacio marítimo dominicano.

Por consiguiente, en los próximos tres meses, la Península de Samaná y sus aguas aledañas se convierten en el escenario natural para este espectáculo, siendo la República Dominicana una de las mejores ubicaciones en el mundo para ver a las ballenas jorobadas.

Las ballenas jorobadas

Son las más acrobáticas de los animales marinos, frecuentemente realizan saltos fuera del agua.

El ballenato, la cría de las ballenas, consume hasta 50 galones de leche por día, lo que es igual a 800 biberones de leche para niños.

Una ballena adulta llega a pesar de 30 a 40 toneladas, equivalentes al peso de 800 personas.

Su canto se puede escuchar a una distancia de 20 kilómetros o más.

Tienen la capacidad de permanecer hasta media hora debajo del agua.

Las ballenas jorobadas recorren hasta 5,250 kilómetros cuando migran a sus áreas de alimentación.

Los marineros de las embarcaciones recomiendan tener esta inigualable experiencia los días soleados, pues las ballenas suelen salir más a la superficie en estas condiciones climáticas.

Las personas que prefieren no ver a las ballenas jorobadas desde una embarcación pueden visitar el Observatorio Terrestre de las Ballenas, ubicado en la costa sur de la Península de Samaná, en la zona de Punta Balandra.