Después de 144 años de construcción intermitente, la Sagrada Familia alcanzó finalmente su punto más alto con la finalización de la Torre de Jesús, que corona el templo diseñado por Antoni Gaudí. En el día de ayer, a las 11 de la mañana, se colocó la cruz tridimensional característica del arquitecto, marcando el cierre de una etapa histórica en la obra más emblemática de Barcelona.
El arquitecto jefe de las obras, Jordi Faulí, celebró el momento junto a ciudadanos y visitantes que se congregaron para presenciar el alzado de la última pieza, una estructura de 13 toneladas. “Ha sido un día de alegría, muy bonito, por toda la gente que lo ha hecho posible”, expresó visiblemente emocionado. Con esta instalación, el templo alcanza los 172,5 metros de altura, convirtiéndose en el techo definitivo de la ciudad.
Aunque la torre ya está terminada, la inauguración oficial se realizará en junio de 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí. A partir de 2027, la Torre de Jesús funcionará como un mirador acristalado con vistas al Eixample y al resto de Barcelona, además de albergar el Agnus Dei, una obra simbólica del artista italiano Andrea Mastrovito. El acontecimiento fue seguido con entusiasmo por vecinos, turistas y curiosos, quienes reconocieron que este hito marca un antes y un después en la historia del templo y de la ciudad.
