Dos jóvenes del sector Camboya, en Barahona, denunciaron que acudieron voluntariamente a la Fiscalía y a la Dirección Central de Investigación (Dicrim) con la intención de ponerse a disposición de las autoridades, pero aseguran que en ninguna de las dos instituciones se concretó su entrega.

Se trata de Manuel Ezequiel y Yorbi Manuel Pérez Pérez, quienes, según su propio relato, son requeridos en una investigación por presuntos robos y atracos, además de un hecho en el que se les señala por supuestamente realizar disparos desde un vehículo en movimiento. Ambos niegan las acusaciones.

Los jóvenes se presentaron primero en la Fiscalía de Barahona acompañados de familiares, abogados y representantes de medios de comunicación. Según denunciaron, fueron atendidos por representantes del Ministerio Público, pero posteriormente se les habría indicado que abandonaran las instalaciones.

Ante esta situación, se trasladaron a la Dicrim para intentar formalizar su entrega. De acuerdo con su versión, tampoco fueron recibidos debido a que presuntamente las autoridades les exigían presentarse junto con unas armas de fuego que ellos aseguran no poseer.

Los jóvenes sostienen que no tienen relación con esas armas y reiteraron su disposición a ser investigados por los hechos que se les atribuyen. «Estamos dispuestos a pagar por nuestro hecho, si tenemos algo pendiente», expresaron, al tiempo que solicitaron que se esclarezca su situación ante las autoridades correspondientes.

Asimismo, manifestaron temor por su seguridad y afirmaron que agentes policiales habrían amenazado a familiares durante allanamientos realizados en sus viviendas.

Tras no conseguir concretar su entrega ante la Fiscalía ni la Dicrim, los jóvenes acudieron a la iglesia Cristo Rey en busca de mediación de representantes de la Iglesia católica, con la intención de gestionar su presentación ante las autoridades y obtener garantías para su integridad. Sin embargo, según su relato, tampoco lograron concretar la mediación que buscaban.