Nueva York.Frente a los flashes y las miradas curiosas, Jennifer López y Ben Affleck volvieron a compartir escenario, no como pareja, sino como artistas que alguna vez lo fueron. La ocasión fue el estreno de Kiss of the Spider Woman, película que ella protagoniza y él coproduce, marcando su primer encuentro público desde el divorcio que oficializaron en 2024.

La cita fue este fin de semana en Nueva York, donde la película fue presentada por primera vez. López, protagonista del filme, y Affleck, coproductor a través de su compañía Artist Equity, coincidieron en un ambiente cargado de expectativa, pero dominado por la cortesía y el profesionalismo.

Ante las cámaras, se les vio intercambiar palabras en tono amable. En una de las imágenes más compartidas de la noche, Ben se inclina para decirle algo al oído a Jennifer, mientras ella sonríe. Un gesto que, aunque breve, fue interpretado por muchos como símbolo de respeto y de una relación que ha evolucionado más allá del plano romántico.

Durante su discurso en el evento, López no dudó en reconocer el rol de Affleck en la producción:

Gracias, Ben. Esta película no se habría hecho sin ti ni sin Artist Equity”, declaró, provocando un cálido aplauso y una sonrisa discreta del actor y cineasta.

La película, dirigida por Bill Condon, está ambientada en una prisión argentina en tiempos de dictadura y tiene como protagonistas a Diego Luna y Tonatiuh Elizarraraz, quienes interpretan a dos prisioneros cuya conexión se fortalece a través de los recuerdos de una actriz ficticia, Ingrid Luna, encarnada por López. Su personaje sirve como un escape poético dentro de la historia.

En una entrevista reciente con CBS, Jennifer confesó que el rodaje coincidió con una etapa emocionalmente compleja para ella.

“En el set era feliz, pero en casa atravesaba un momento difícil. Fue un proceso de reconciliación interna”, dijo, en una clara alusión a su ruptura con Affleck.

Más allá del interés mediático por el reencuentro, el momento dejó claro que, pese a la separación, ambos artistas han logrado mantener un vínculo profesional sólido. En una industria donde las rupturas suelen venir acompañadas de distancias irreconciliables, este acto de colaboración ha sido visto como una lección de madurez y respeto mutuo.