Este miércoles Japón puso en marcha una reforma de su Código Civil que introduce por primera vez desde 1947 la opción de custodia compartida tras un divorcio, alineándose así con otras naciones desarrolladas que ya contemplan este modelo.

Según las fuentes oficiales, esta nueva ley había sido aprobada en 2024 y permite que las parejas separadas puedan decidir entre custodia exclusiva o conjunta de sus hijos, cambiando el sistema anterior en el que solo uno de los padres tenía la patria potestad.

Este cambio ocurre en medio de críticas internacionales por casos de sustracción parental, en los que uno de los padres, en especial de nacionalidad japonesa, limitaba el contacto del otro progenitor con los hijos.

La legislación también introduce reglas más claras sobre la manutención, fijando un pago mínimo mensual por hijo cuando no exista acuerdo entre las partes. Asimismo, los tribunales podrán ordenar el descuento directo del salario a quienes incumplan con esta obligación.

En caso de desacuerdo entre los padres, será un tribunal de familia el encargado de definir el tipo de custodia. La ley establece además que en situaciones de violencia se otorgará la custodia exclusiva, mientras que en los demás casos ambos progenitores deberán participar en decisiones importantes sobre la vida del menor.