La primera expedición científica internacional que busca establecer la cordillera Beata como una zona marina protegida ha registrado aproximadamente 80 avistamientos del ave conocida como “diablotín”.
Durante esta travesía, los investigadores observaron avistamientos significativos del petrel de cabeza negra, identificado científicamente como “Pterodroma hasitata”, así como de dos morfotipos endémicos de República Dominicana y Haití. Estos avistamientos tuvieron lugar en una zona considerada como un corredor de tránsito para estas aves.
La expedición, que duró 20 días y cubrió una distancia de 2,740 kilómetros, contó con la participación de 12 investigadores de República Dominicana y el apoyo colaborativo de nueve países e islas, así como de 14 organizaciones.
Además del avistamiento del “diablotín”, se confirmó la presencia de tres especies de tiburones, incluyendo el tiburón sedoso y el oceánico de punta blanca, que está en peligro de extinción. También se avistaron cachalotes, indicando un vínculo de conectividad en la zona.
Los resultados preliminares de esta expedición resaltan la importancia de conservar el área de la cordillera Beata tanto para República Dominicana, el Caribe y el mundo. Se espera que el análisis completo de los datos recolectados esté disponible en marzo.
El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Miguel Ceara Hatton, expresó su satisfacción por el proyecto de la cordillera Beata, destacando su importancia para la conservación regional. Agradeció a las organizaciones colaboradoras y reiteró el compromiso del gobierno dominicano con la protección del 30% del territorio terrestre y marítimo del país.
